Me cambio de cementerio
He decidido trasladarme de cementerio.
Este me empezaba a asfixiar. Me empezaba a asfixiar más de lo que uno se suele en un lugar como este.
No sé si estoy contento. No sé si a un muerto se le permite ese tipo de alegrías.
Y si alguien leyera esto se preguntaría que a dónde me voy; y yo le contestaría pues a otro cementerio, con tumbas, con cesped, con mausoleos, con escupitajos en el suelo. Sí, es verdad que me han prometido una tumba mucho más molona, con jacuzzi-que es algo que siempre deseé pero que nunca me atreví a pedir- y que me generará mucho trabajo pero es que estaba a los cojones de mi cementerio actual, no me llevaba bien con los sepultureros, ni con las planideras, ni con el capellán sólo me apreciaban los profanadores y esos siempre estarán a mi disposición.
Aunque me marche de cementerio acudiré solícito a la celebracion que con motivo de la mentirosa Navidad acontecerá.
En este tiempo de vacio lei cosas que merecen mucho la pena sobretodo Jardines de Kensinton de Rodrigo Fresan; también vi en concierto a The New Pornographers y a Greg Dulli y me gustaría acudir a Plataforma pero no soy tan snob.
